| Título : |
Hay barullo en el resorte |
| Tipo de documento: |
texto impreso |
| Autores: |
CASTRO, Julio César (Montevideo, 1928 - Montevideo, Uruguay, 2003), Autor |
| Mención de edición: |
1a. ed |
| Editorial: |
Montevideo [Uruguay] : PLANETA |
| Fecha de publicación: |
2005 |
| Número de páginas: |
230 p. |
| ISBN/ISSN/DL: |
978-950-49-1440-2 |
| Idioma : |
Español (spa) |
| Clasificación: |
HUMOR URUGUAYO NARRATIVA URUGUAYA
|
| Clasificación: |
U863.44 NARRATIVA URUGUAYA 1945- |
| Nota de contenido: |
A mirada del puma.
Un caso clavado : el asunto de las croquetas.
Una mirada poblada de historias perdidas en el tiempo.
Una madre de pura carambola.
Cuando los santos venían bajando desnudos.
Hasta los vicios menores, con los años, se hacen mayores.
Se baño en el arroyo, y las aguas bajaron turbias.
A la hora de la siesta le bailaba malambo arriba de una chapa.
Un asunto muy conversado.
No todas las rascadas deben ser rechazadas.
Tenía el destino marcado como un ómnibus al buceo.
Marche una molleja en la mayor.
En carnaval, no quería cantar solito porque lloraba.
Carnaval en el boliche, fuera de concurso.
Ahí está el niño, que no me deja mentir.
De la emoción, a la Duvija le parpadeaba el labio inferior de abajo.
Con el nombre de El Resorte no se juegan campeonatos.
Uno con tigre en zona que carece.
Un asunto de contusos algo confuso y difuso.
Un caso de confianza con talón desnudo.
Hay que aguantar la parada.
Una pinturita de mujer.
El piloto fumigaba con perfumador de ambiente.
A falta de mejores chispazos hay que tirar buscapiés.
La lechera viajaba para un concurso de cortado con espumita.
Para carnaval "Los Resorteros" son fija.
Hoy en El Resorte : orgía de carnaval.
La sonora carcajada rebotó contra los cerros.
Cosa brava sacarle los agujeros al gruyère.
El encanto de una trampa espacial.
El bagre ganó la puerta y salió rumbo al arroyo.
De El Resorte a París en bicicleta.
Al acostarse se patinaba en la sábana con brillo.
Aquellas manijas de claraboya que ya no se consiguen.
Perdoná si al evocarte.
Los cuentos andaban sueltos y confundidos.
No se puede dejar tabaco a la vista, porque hay muchos que lo están dejando.
A un criollo tomando vino ni se le nombra la leche.
La mala costumbre de no ser primeros.
No se acodaba en el mostrador por miedo a gastar el codo.
El sueño de las aspirinas cuadradas.
La mujer, sin intención, le pegó con el ropero.
Un jabón regalo de casamiento.
Hay cucharitas de café pero nadie lo toma con cucharita.
El miedo paraliza los nervios de la razón.
No son campanas de palo las verdades de los pobres.
Pasaje de una rueda solitaria pero alegre y jodona.
Aclarame lo del siglo, plis.
Tomaba parejito sin darle desanso al codo.
Si las mujeres lo miraban fijo, adelgazaba.
Una puesta a punto sin punto.
Los ojos del puma eran su lectura preferida.
El perro tenía la mirada perdida, por descuidado.
Un forastero en el jardín.
El bote sacaba chispas contra las olas.
Esa manía de no hablar claro y de frente.
Cantame este tango, Nozetti.
Un asunto bien pavo.
Se fumigaba virus a domicilio.
El vino le bajaba como una tropa de cascarudos alocados.
El caso de periferia restante.
Una mirada fiera entre el follaje agreste.
Para pintar, lo mejor es el pájaro, porque tiene costumbre do posar.
Lo importante es impresionar al contrario.
Una extraña consulta con la almohada.
Cosa difícil tomar mate abajo de un árbol.
El sorprendente caso del lobizón sorpresa.
Por el tabaco y la yerba.
Un desierto de arena esparcida.
¡Andá a saber cómo es la cosa!
La noche que las estrellas se negaron a caer.
El sopapo retumbo como trueno de lejana tormenta.
Una lágrima rodó como una breve y húmeda tristeza.
El mosquito aleteaba como un picaflor libando tabaco negro.
Tristeza de tango por una pepa traidora.
La parte peor del frío es la sensación.
Las dos sombras se mezclaron, deslumbradas.
¿Cómo andarán de cuerpo los candidatos?
Ese mundo secreto de los húmedos rincones.
Un mérito suficiente para ganar la presidencia.
"Desde el alma" (cuento en tiempo de vals).
Juego que tiene revancha no es mal juego.
Si la hormiga entre en la oreja se puede ir al cerebro.
No hay pero escalera que la que no quiere bajar.
A las murgas lo que les está faltando es mímica.
Caballo en el desfile se pone nervioso y ensucia mucho. |
| Link: |
http://biblioteca-valdense.net/biv/opac_css/index.php?lvl=notice_display&id=472 |
Hay barullo en el resorte [texto impreso] / CASTRO, Julio César (Montevideo, 1928 - Montevideo, Uruguay, 2003), Autor . - 1a. ed . - Montevideo [Uruguay] : PLANETA, 2005 . - 230 p. ISBN : 978-950-49-1440-2 Idioma : Español ( spa)
| Clasificación: |
HUMOR URUGUAYO NARRATIVA URUGUAYA
|
| Clasificación: |
U863.44 NARRATIVA URUGUAYA 1945- |
| Nota de contenido: |
A mirada del puma.
Un caso clavado : el asunto de las croquetas.
Una mirada poblada de historias perdidas en el tiempo.
Una madre de pura carambola.
Cuando los santos venían bajando desnudos.
Hasta los vicios menores, con los años, se hacen mayores.
Se baño en el arroyo, y las aguas bajaron turbias.
A la hora de la siesta le bailaba malambo arriba de una chapa.
Un asunto muy conversado.
No todas las rascadas deben ser rechazadas.
Tenía el destino marcado como un ómnibus al buceo.
Marche una molleja en la mayor.
En carnaval, no quería cantar solito porque lloraba.
Carnaval en el boliche, fuera de concurso.
Ahí está el niño, que no me deja mentir.
De la emoción, a la Duvija le parpadeaba el labio inferior de abajo.
Con el nombre de El Resorte no se juegan campeonatos.
Uno con tigre en zona que carece.
Un asunto de contusos algo confuso y difuso.
Un caso de confianza con talón desnudo.
Hay que aguantar la parada.
Una pinturita de mujer.
El piloto fumigaba con perfumador de ambiente.
A falta de mejores chispazos hay que tirar buscapiés.
La lechera viajaba para un concurso de cortado con espumita.
Para carnaval "Los Resorteros" son fija.
Hoy en El Resorte : orgía de carnaval.
La sonora carcajada rebotó contra los cerros.
Cosa brava sacarle los agujeros al gruyère.
El encanto de una trampa espacial.
El bagre ganó la puerta y salió rumbo al arroyo.
De El Resorte a París en bicicleta.
Al acostarse se patinaba en la sábana con brillo.
Aquellas manijas de claraboya que ya no se consiguen.
Perdoná si al evocarte.
Los cuentos andaban sueltos y confundidos.
No se puede dejar tabaco a la vista, porque hay muchos que lo están dejando.
A un criollo tomando vino ni se le nombra la leche.
La mala costumbre de no ser primeros.
No se acodaba en el mostrador por miedo a gastar el codo.
El sueño de las aspirinas cuadradas.
La mujer, sin intención, le pegó con el ropero.
Un jabón regalo de casamiento.
Hay cucharitas de café pero nadie lo toma con cucharita.
El miedo paraliza los nervios de la razón.
No son campanas de palo las verdades de los pobres.
Pasaje de una rueda solitaria pero alegre y jodona.
Aclarame lo del siglo, plis.
Tomaba parejito sin darle desanso al codo.
Si las mujeres lo miraban fijo, adelgazaba.
Una puesta a punto sin punto.
Los ojos del puma eran su lectura preferida.
El perro tenía la mirada perdida, por descuidado.
Un forastero en el jardín.
El bote sacaba chispas contra las olas.
Esa manía de no hablar claro y de frente.
Cantame este tango, Nozetti.
Un asunto bien pavo.
Se fumigaba virus a domicilio.
El vino le bajaba como una tropa de cascarudos alocados.
El caso de periferia restante.
Una mirada fiera entre el follaje agreste.
Para pintar, lo mejor es el pájaro, porque tiene costumbre do posar.
Lo importante es impresionar al contrario.
Una extraña consulta con la almohada.
Cosa difícil tomar mate abajo de un árbol.
El sorprendente caso del lobizón sorpresa.
Por el tabaco y la yerba.
Un desierto de arena esparcida.
¡Andá a saber cómo es la cosa!
La noche que las estrellas se negaron a caer.
El sopapo retumbo como trueno de lejana tormenta.
Una lágrima rodó como una breve y húmeda tristeza.
El mosquito aleteaba como un picaflor libando tabaco negro.
Tristeza de tango por una pepa traidora.
La parte peor del frío es la sensación.
Las dos sombras se mezclaron, deslumbradas.
¿Cómo andarán de cuerpo los candidatos?
Ese mundo secreto de los húmedos rincones.
Un mérito suficiente para ganar la presidencia.
"Desde el alma" (cuento en tiempo de vals).
Juego que tiene revancha no es mal juego.
Si la hormiga entre en la oreja se puede ir al cerebro.
No hay pero escalera que la que no quiere bajar.
A las murgas lo que les está faltando es mímica.
Caballo en el desfile se pone nervioso y ensucia mucho. |
| Link: |
http://biblioteca-valdense.net/biv/opac_css/index.php?lvl=notice_display&id=472 |
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